TEXT IN ENGLISH

Talking about space. (for a museum)

Kersten Geers

 

1.

PRODUCTORA's LiMac museum talks about space. As obvious as this may sound, this is not that evident today, and far from evident in architecture.

By deciding to organize the museum-space underground in a rectangular container, gradually chopped away by a set of columns with decreasing width, an important argument was made. The building is first an answer to its specific programmatic demand, and secondly a spatial type. At the same time it is important to realize what the project is NOT about. The LIMAC carefully avoids discussing about the appearance of the museum and about how the museum represents itself. Of course one might argue that this is inherent to the precise context in which the museum is incised. That context is unknown to me and I would argue that I consider it unimportant. Despite its possible response to the site, the project is developed from within. It consists of a conscious spatial typology only that deals only vaguely with the issue of its context. The LIMAC museum is designed as an underground entity. The project gives the impression of being rather dug out than implanted.

Again here the emphasis is made on what is left open. The architecture becomes everything one takes away , everything one subtracts. Hence what is open, left over, becomes the crucial actor: the space of the museum. The metaphor of digging remains yet dubious. The columns seem to contradict this. The distribution of the columns reminds to the hypostyle hall filled with giant columns on a rational grid.

The LIMAC museum's principle - I would argue- shares a resemblance. Except here the size of the column changes dramatically within the project, which results in a different effect. It is this particularity that tackles ones perception: the building appears both as a dug out space and as a space that is organized according to a precise principle.

2.

In the early seventies, to present a museum of space or to present the space of the museum as itself, might not have been such a revolution. The Museum - heavily influenced by the spatial principles and interests of its era's artists - presented itself in the first place as collection of spaces organized by an intelligent set of architectonic elements. I recall that the splendid museum design of Hans Hollein in Mönchengladbach was conceived as an intricate organisation of big cubic spaces and rectangular hallways arranged through a rigid set of columns. This project preceded the discussion about the desired appearance of museum buildings. Distracted by this discussion, one can hardly grasp that the quality of the project lays in its spatial organization. The particular facade design of the building takes all the credits.

PRODUCTORA understood this problem and realised that the only possible way to answer to the contemporary status quo on museum architecture was to make the architecture of the(ir) museum disappear. The architecture of the LiMac museum is not there. It is not visible; you can only be in the architecture. The museum is again presented as a spatial organization.

3.

The project presents an act between carving and constructing. In fact the best way to understand the architect's train of thoughts and the design process is to analyze first the preliminary museum design in which different definitions of space by architectonical elements are proposed. This first variant of the project shows the definition of the spatial types and helps realizing that the second project - this project - is a further development of these. The project is merely a refinement of the different spatial sensations and organizations developed the first project. The trick introduced by the architects is to organize all the different spatial types in the size gradient. This re-organisation intends to turn the museum into an open field with different directions. It gives a concept that glides from an open space with columns into a collection of rooms. I tend to believe that even the field with the columns contains a set of rooms. Implicitly, the typology of choice is the room. Thus the design becomes a clear reaction against the museum as a recognizable icon or a logo for contemporary art. The LIMAC brings us back to the essence of the museum architecture by contemplating the different options of containment: the museum as a receptacle of art.

link to project / www.li-mac.org

 

TEXTO EN ESPAÑOL

Hablando del espacio. (para un museo)

Kersten Geers

 

1.

El museo LiMac de PRODUCTORA habla del espacio. Aunque pareciera evidente, hoy en día no es tan obvio y menos cuando hablamos de arquitectura.

En la idea de desarrollar el espacio del museo en un contenedor rectangular subterráneo, organizado de forma gradual por una serie de columnas de base creciente, se tomaba una posición decisiva. En primer lugar, el edificio responde a las exigencias programáticas y en segundo, es una tipología espacial. En paralelo es importante entender de lo que NO trata este edificio. Cuidadosamente, el LiMac evita hablar de la apariencia del museo y de cómo se representa a sí mismo. Claro está que uno podría argumentar que es inevitable dado el contexto en el que está insertado. No lo conozco y me atrevería a decir que considero poco importante conocerlo. Aunque tenga posibles nexos con su entorno, el museo es concebido desde dentro. Se basa en una consciente tipología espacial que tan solo roza vagamente el tema del contexto. El museo ha sido desarrollado como entidad subterránea. El proyecto parece ser mas escarbado que implantado.

De nuevo, lo que cuenta es lo que queda al descubierto. La arquitectura deviene en todo lo que se quita , todo lo que se sustrae. Así, lo que está abierto, lo que resulta, se convierte en el actor principal: el espacio del museo. Sin embargo, la metáfora de la excavación sigue siendo ambigua. Las propias columnas lo contradicen. Su distribución nos remite a la idea de la gran sala hipostilo , con columnas gigantes en una retícula racional.

El concepto del museo del LiMac, diría, tiene cierta semejanza. Lo único es que aquí, el tamaño de las columnas cambia de forma dramática, lo que genera un efecto diferente. Es esta particularidad la que confunde la percepción: el edificio aparece a la vez como lugar excavado y como espacio dominado por un estricto principio regulador.

2.

En los primeros años de la década de los setenta, el presentar un museo del espacio o mostrar el espacio del museo por sí mismo, no era tan revolucionario. El Museo - altamente influenciado por los intereses y principios espaciales de los artistas de la misma década - se presentaba en primer lugar como una colección de espacios organizados por un juego inteligente de elementos arquitectónicos. Recuerdo el maravilloso diseño de Hans Hollein para el museo en Monchengladbach, concebido como una organización intrincada de grandes espacios cúbicos y vastos pasillos rectangulares insertos en una retícula de columnas rígidas. Este proyecto se adelantaba a la discusión sobre la apariencia deseada para edificios museísticos. Despistados por esta problemática, difícilmente se entiende que la verdadera calidad del trabajo se encuentra en su organización espacial. Los ingeniosos diseños de fachada se llevan siempre todos los créditos.

PRODUCTORA entendió este problema y se dio cuenta que la única manera de contrarrestar el actual status quo de la arquitectura museal, era hacer que la arquitectura del museo desapareciese. La arquitectura del LiMac no está presente. No está visible, y solamente puedes estar en la arquitectura. El museo se presenta otra vez como organización espacial.

3.

El proyecto presenta un acto entre escarbar y construir. De hecho, la mejor manera de entender el proceso de pensamientos del arquitecto y la evolución del diseño es analizando la propuesta preliminar del museo. En esta primera variante del proyecto, se indagaron las diferentes maneras de definir espacios a través de elementos arquitectónicos (la esquina, el muro, la puerta etc.). Observando esta primera variante se entiende que el segundo proyecto - el proyecto actual - es una versión más avanzada de la misma; un refinamiento de las diferentes experiencias y organizaciones espaciales desarrolladas en la primera propuesta. El truco introducido por los arquitectos es organizar las diferentes tipologías espaciales en el gradiente dimensional. Esta reorganización pretende convertir el museo en un campo abierto con diferentes direcciones. Genera un concepto que se desliza desde un espacio abierto con columnas a un conjunto de salas. Implícitamente, la tipología elegida es la del cuarto. Así, el proyecto demuestra ser una clara reacción contra el museo como icono reconocible y logotipo para el arte contemporáneo. El LiMac nos devuelve la esencia de la arquitectura museal contemplando sus diferentes formas de contención: el museo como receptáculo del arte.

link to project / www.li-mac.org